La de origen romano atribuye la fundación a
Hércules (
Heracles en su versión griega), 400 años antes de la
fundación de Roma. En esa versión, Hércules, tras el
cuarto trabajo, se une a los argonautas liderados por
Jasón a la búsqueda del
vellocino de oro, cruzando el
Mediterráneo mediante nueve navíos. Una tormenta dispersa la flota cerca de la costa catalana, aunque consiguen reagruparse todas excepto una nave. Jasón encarga a Hércules la búsqueda del noveno navío. Encontró el naufragio de la Barca Nona (novena) junto a una suave colina (Montjuïc). A los tripulantes les agradó tanto el lugar que con la ayuda de Hércules y
Hermes fundaron una ciudad con el nombre de la Barca Nona, Barcanona. Esta historia representa una variación del mito original en el que el vellocino se encontraba en la
Cólquida, un territorio situado en el
Cáucaso y actualmente parte de
Georgia. Acorde a la adaptación
mitológica romana de Heracles a Hércules, se relocalizan los hechos a la vertiente occidental del Mediterráneo.
La leyenda del origen cartaginés otorga a
Amílcar Barca, padre de Aníbal, la fundación de la ciudad, hacia el
230 a. C. con el nombre de Barkenon, Barcelino o Barci Nova en relación a su linaje. Esta etimología también es referida a menudo respecto a
Aníbal Barca. Otra versión relaciona ambas leyendas mediante una fundación de Hércules y una reconstrucción posterior por parte de Amílcar.